La huelga del Sindicato de Actores de Cine-Federación Estadounidense de Artistas de Radio y Televisión (SAG-AFTRA) se vislumbra como una posibilidad inminente, luego de que las negociaciones para un nuevo contrato con la Alianza de Productores de Cine y Televisión (AMPTP) llegaran a un punto muerto.
Después de más de cuatro semanas de negociación, la AMPTP, que representa a los principales estudios y plataformas de streaming, no ha mostrado disposición para ofrecer un acuerdo justo en los temas clave que son fundamentales para los miembros de SAG-AFTRA. La unión ha emitido un comunicado anunciando que el comité ha votado unánimemente para recomendar una huelga en los contratos para televisión, cine y streaming que expiraron el 12 de julio de 2023.
Las negociaciones entre SAG-AFTRA y AMPTP comenzaron el 7 de junio y se extendieron hasta el 12 de julio, incluyendo mediación federal en el último día. Sin embargo, las partes no lograron llegar a un acuerdo satisfactorio. La Junta Nacional del sindicato de actores se reunirá el 13 de julio para aprobar formalmente la huelga, después de que los miembros de SAG-AFTRA votaran abrumadoramente a favor de autorizar un paro laboral en caso de no alcanzar un acuerdo.
Entre las demandas de los actores se encuentran una fórmula residual de streaming que refleje el verdadero éxito de las producciones, así como regulaciones y límites en el uso de inteligencia artificial. Aunque SAG-AFTRA sigue interesado en llegar a un acuerdo, afirman que los estudios no muestran intenciones de negociar un acuerdo justo.
Por su parte, la Alianza de Productores de Cine y Televisión ha expresado su profunda decepción ante la decisión de SAG-AFTRA de abandonar las negociaciones. Afirman que el sindicato ha rechazado su oferta de aumentos salariales y residuales históricos, así como otras propuestas beneficiosas para los actores. Consideran que esta postura del sindicato solo aumentará las dificultades financieras de las personas que dependen de la industria del entretenimiento para su sustento.
La última vez que SAG-AFTRA declaró una huelga contra Hollywood fue en 1980, y la última vez que los actores y guionistas estuvieron en huelga simultáneamente fue en 1960. La posible huelga actual muestra la tensión existente entre los actores y los estudios en relación con los contratos y las demandas laborales, lo que podría tener un impacto significativo en la industria del entretenimiento si no se resuelven adecuadamente las diferencias entre ambas partes.
