Monterrey, N.L.- Con el objetivo de erradicar prácticas discriminatorias en establecimientos de esparcimiento, el diputado local Jesús Alberto Elizondo Salazar presentó ante el Congreso del Estado una iniciativa que busca prohibir la figura del “cadenero” en bares, antros y centros recreativos abiertos al público.
La propuesta contempla reformas a la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación, la Ley de Alcoholes y la Ley para la Prevención y Combate al Abuso del Alcohol y de Regulación para su Venta y Consumo, con el fin de garantizar el acceso libre e igualitario a todos los ciudadanos, sin importar su apariencia física, forma de vestir, color de piel, edad o condición social.
“No podemos seguir tolerando que en pleno 2025 existan prácticas que humillan y discriminan a personas por cómo se ven o cómo visten. Esta iniciativa reconoce que la dignidad humana está por encima de cualquier criterio subjetivo”, declaró Elizondo Salazar desde la tribuna.
Entre los puntos clave de la iniciativa se encuentran:
- La prohibición expresa del “cadenero”, es decir, del personal que decide de manera discrecional quién puede ingresar a un establecimiento;
- La obligación para los negocios de contar con políticas de acceso objetivas, claras y visibles, respetando los derechos humanos;
- La inclusión de estas medidas dentro de los requisitos regulatorios para establecimientos con venta de bebidas alcohólicas.
El legislador aclaró que la propuesta no busca afectar a los negocios, sino promover una convivencia más justa e incluyente. “Queremos espacios seguros y respetuosos, donde la discriminación no tenga cabida. Esta no es una iniciativa contra nadie, sino a favor de todos”, enfatizó.
La propuesta también toma como referencia legislaciones de la Ciudad de México, Jalisco y países como España y Colombia, que ya han implementado medidas similares para garantizar el acceso equitativo a espacios públicos y privados.
Finalmente, Jesús Elizondo hizo un llamado a sus colegas del Congreso para respaldar esta reforma y avanzar hacia una sociedad en la que todos los nuevoleoneses puedan disfrutar su vida nocturna sin ser juzgados ni excluidos por su apariencia.
“Mi compromiso es claro: construir un Nuevo León más justo, incluyente y respetuoso de los derechos humanos”, concluyó.
