Monterrey, N.L. — Ante la creciente necesidad de atención inmediata a crisis emocionales dentro del entorno escolar, el diputado panista Miguel Lechuga presentó una iniciativa para establecer el Protocolo Estatal de Primeros Auxilios Psicológicos en Entornos Educativos, con el objetivo de brindar respuestas urgentes, humanas y seguras ante situaciones como violencia escolar, ansiedad severa, conductas autolesivas y otras emergencias emocionales que afecten a niñas, niños y adolescentes en planteles educativos.
La propuesta busca adicionar el artículo 16 Bis a la Ley de Salud Mental del Estado de Nuevo León, y plantea que la Secretaría de Educación, en coordinación con la Secretaría de Salud y el Instituto de Salud Mental, implemente este protocolo en todos los planteles públicos y privados del sistema educativo estatal.
El protocolo contempla, entre otras medidas:
- Capacitación obligatoria y anual para docentes y personal administrativo en Primeros Auxilios Psicológicos (PAP).
- Criterios de actuación inmediata, incluyendo contención emocional, aislamiento respetuoso del menor, contacto con familiares y canalización prioritaria.
- Designación de personal responsable en cada plantel para activar el protocolo.
- Línea directa entre cada escuela y un profesional certificado en salud mental, que pueda intervenir en tiempo real o en un máximo de 24 horas.
- Registros confidenciales internos para seguimiento de casos, sin criminalización ni estigmatización del estudiante.
- Implementación progresiva, comenzando en escuelas con mayor vulnerabilidad o incidencia de violencia y atención psicológica.
Durante la presentación, Lechuga destacó la urgencia de una herramienta inmediata que no sustituye a la terapia, pero que puede marcar la diferencia entre una crisis contenida y una tragedia.
“Una crisis emocional en una escuela no espera un diagnóstico ni un informe. Necesita una intervención inmediata, humana, sencilla y empática”, afirmó el legislador.
El diputado subrayó que actualmente el personal educativo carece de herramientas básicas para actuar ante estos casos, lo que genera un vacío crítico de atención.
“No es justo que se les exija detectar crisis sin darles herramientas mínimas para intervenir”, señaló. “Este protocolo no solo reporta, responde”.
Finalmente, Lechuga aseguró que esta propuesta coloca a Nuevo León como posible referente nacional en salud mental escolar, con un modelo que prioriza el bienestar emocional del alumnado como parte integral del proceso educativo.
La iniciativa será turnada a comisiones para su análisis y posible aprobación en el Congreso local.
