Monterrey, N.L.– Al condenar el cierre de tres centros de salud en el municipio de Juárez, el Coordinador del Grupo Legislativo del PRI, Heriberto Treviño Cantú, demandó a la Secretaría de Salud del Estado reabrir de manera inmediata las instalaciones médicas y mantener el control estatal para garantizar los servicios a las familias de la zona.
Luego de presentar un exhorto en la Oficialía de Partes del Congreso del Estado, el líder de la bancada priista advirtió que esta medida representa un grave retroceso en el acceso a los servicios médicos para la población juarense.
“El Estado debe mantener el control de los centros de salud, no hay razón que justifique el cierre, ni transferir la responsabilidad al municipio, además que representa una grave afectación al derecho humano a la salud, ya que limita la atención médica, la prevención de enfermedades y la protección de la vida de las y los habitantes, especialmente de los sectores más vulnerables”, lamentó.
Treviño Cantú exhortó a la titular de la Secretaría de Salud de Nuevo León a rendir un informe detallado sobre el cierre de los centros de salud en Juárez y a instruir su inmediata reapertura.
“Exhorto a la titular de la Secretaría de Salud de Nuevo León para que rinda un informe pormenorizado del cierre de los diferentes centros de salud dentro del Municipio de Juárez, Nuevo León, e instruya su inmediata reapertura”, recalcó.
Asimismo, manifestó su preocupación ante la posibilidad de que el Municipio de Juárez asuma el control de los centros de salud estatales, al considerar que no cuenta con las condiciones necesarias para hacerlo.
“Sería un grave retroceso que el municipio tome el control de los centros de salud estatales. No tiene el presupuesto, ni el personal capacitado, ni la sensibilidad para asumir una responsabilidad tan delicada”, afirmó.
El Coordinador del PRI subrayó que el acceso a la salud no debe estar condicionado ni suspendido por trámites o decisiones administrativas, ya que la falta de atención impacta directamente a niños, niñas, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y mujeres embarazadas, quienes tendrían que trasladarse a otros municipios, generando gastos adicionales y poniendo en riesgo su bienestar.
Finalmente, Treviño Cantú cuestionó el procedimiento mediante el cual se realizó el cierre de las clínicas, al calificarlo como improvisado y sin planeación, por lo que insistió en la necesidad de que el Estado asuma su responsabilidad en la prestación de los servicios de salud.
