La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha levantado la emergencia internacional por la pandemia de COVID-19, tras haberla declarado el 30 de enero de 2020. La decisión se basó en la notable reducción de casos graves y fallecimientos a nivel global, aunque se reconoce que la pandemia ha afectado al menos a 765 millones de personas y ha causado la muerte de al menos 6.9 millones de personas, aunque el propio Tedros, director general de la OMS, ha reconocido que la cifra real puede ser de al menos 20 millones.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, ha destacado el incansable trabajo de millones de sanitarios, de mucha innovación e investigación, de difíciles decisiones tomadas por los gobiernos y de sacrificios que todos hemos tenido que hacer. Sin embargo, advirtió que ahora el mundo no debe confiarse tras la declaratoria, aunque la pandemia ya no sea motivo de preocupación: “Lo peor que cualquier país podría hacer ahora es usar esta noticia como una razón para bajar la guardia, desmantelar los sistemas que ha construido o enviar el mensaje a su gente de que el COVID no es motivo de preocupación”.
A pesar de la levantada de la emergencia, Tedros advirtió de que la OMS seguirá en guardia ante un virus que podría aún cambiar a variantes más letales y contagiosas, y anunció que se formará un comité de revisión que seguirá analizando periódicamente la situación del virus. El comité “desarrollará recomendaciones de largo plazo para que los países puedan seguir gestionando la respuesta a la enfermedad”, en un momento en que las redes sanitarias deben transicionar del estado de emergencia a uno en el que se trate al coronavirus de forma similar a otras enfermedades infecciosas.
