Ciudad de México, Méx.– Autoridades de Estados Unidos imputaron formalmente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como a otros nueve funcionarios y exfuncionarios de alto nivel, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y delitos relacionados con el narcotráfico.
El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, junto con el administrador de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), Terrance C. Cole, anunciaron la apertura de la acusación formal, la cual ya fue asignada a la jueza federal Katherine Polk Failla.
De acuerdo con el expediente, los acusados habrían utilizado sus cargos públicos para proteger al grupo criminal y facilitar el envío continuo de narcóticos hacia Estados Unidos.
Entre los señalamientos contra Rocha Moya se encuentra presunto apoyo electoral ilícito, al señalar que habría llegado a la gubernatura en noviembre de 2021 con intervención de una facción del grupo criminal, así como la supuesta participación en reuniones con líderes del narcotráfico y un pacto de impunidad para permitir el tráfico de drogas como fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina.
Las autoridades estadounidenses le imputan tres cargos: conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos explosivos, y conspiración para poseer este tipo de armamento, delitos que podrían derivar en cadena perpetua o una pena mínima de 40 años de prisión en caso de ser encontrado culpable.
La acusación también describe una red de colaboración dentro del aparato gubernamental en Sinaloa, donde presuntamente se protegía a líderes del cártel, se filtraba información de inteligencia y se utilizaban corporaciones de seguridad para resguardar cargamentos de droga y permitir actos de violencia sin consecuencias legales.
Además de Rubén Rocha Moya, los otros implicados son Enrique Inzunza Cázares, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Aviles, Alberto Jorge Contreras Núñez, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, Juan de Dios Gamez Mendivil y Juan Valenzuela Milán.
Todos enfrentan cargos por conspiración para la importación de narcóticos, así como por posesión y conspiración para el uso de armamento de alto poder; en el caso de Juan Valenzuela Milán, también se le acusa de secuestro con resultado de muerte y conspiración para cometer dicho delito.
